Cuando ser un buen jefe no es suficiente

Cuando ser un buen jefe no es suficiente

Una de las principales cualidades que tenemos en la industria de la hospitalidad es que somos aún una de mucha interacción humana. A pesar que todos los días aparecen nuevas aplicaciones hechas para hacernos más productivos en la industria, el factor humano es sumamente importante. Pero al ser una de nuestras principales cualidades, es también uno de nuestros mayores retos.

Recientemente me topé con una interesante cifra de Gallup. El 50% de los adultos dejan sus empleos porque simplemente se quieren alejar de sus jefes. Esto quiere decir, que hacen todo lo posible por alejarse de una persona con la que no conectaron o que no le presentó las oportunidades de crecimiento que el empleado esperaba dentro de la empresa.

Somos seres sumamente complejos y cuando interactuamos unos con los otros, podemos ser todavía más complejos. Son los líderes dentro de las organizaciones quienes entienden esto y que los hacen sobresalir y convertirse no únicamente en un buen jefe sino en un guía.

Un buen líder puede y debe seguir estas estrategias básicas si quiere lograr esa conexión con su gente y convertirse en su guía:

  1. Conviértete en un contador de historias. Como líder no solo le estás diciendo a la gente que hacer o cómo, pero diles el porqué. Que les haga sentido el trabajo que están haciendo y la importancia que es para la organización. Inspira a la gente a través de tus historias. No es lo mismo pedir a un mesero que haga venta sugestiva para alcanzar la meta de ventas de la semana, que pedirle que haga sentir como en casa a tus clientes para que tengan el mejor día de sus vidas.
  2. Tienes que ser auténtico. La gente a tu alrededor se fija más en lo que haces que en lo que dices. Te quieren ver auténtico. Tus empleados quieren conocerte, quieren saber si estas comprometido con ellos como ellos contigo. Sintiendo ese compromiso mutuo es más probable que tengas empleados más contentos y dedicados a su trabajo.
  3. Se servicial con tus empleados. Ayúdalos a alcanzar sus metas profesionales, que sientan que estás a su servicio y que realmente estés haciendo el esfuerzo por hacerlos sentir cómodos en todos los aspectos, tanto en el profesional como en el personal.

Los mejores líderes son los que entienden que la interacción humana es compleja y que deben concentrar sus esfuerzos en conocer a la gente que integra su equipo. Si tu muestras compromiso hacia ellos, la respuesta será recíproca y tendrás equipos más integrados y entregados a su trabajo. Te verán no solo como un buen jefe, si no como su aliado, su guía, su líder.

Buen turno,

Raúl O. González

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11 octubre, 2019